miércoles, 23 de marzo de 2011

tú.

Nunca pensé que fueras a ser tú, pero lo eres. Eres tú y tu manera de hacer las cosas. Tu forma de mirarme, tu risa, tus gestos, tu pelo, tus besos. Porque se me acabaron las excusas, & ya no puedo decir : "si tu supieras", porque lo sabes, porque me conoces. Tengo tantas cosas que decirte, que no sé por dónde empezar. Y puede que si me pusiera a escribírtelas una a una, me quede en blanco, lo más seguro. Quizás sea el momento de darte las gracias por todo este tiempo que pasamos juntos, o de dártelas también por el tiempo que nos queda. Es posible que sea el momento adecuado para decirte, asegurarte, que en esta vida ya no quiero otros abrazos, ni otro número de teléfono que me llame por las noches, ni otra voz a la que hablar, ni otros besos, que no sean los tuyos. No quiero otros sueños, me gusta lo que sueño porque es contigo. Porque mi vida empezó el día en que te conocí, tú me enseñaste a vivir. Gracias por haber aparecido.