Ya estaba en la resta final, tenía los días y las horas contadas, faltaba muy poco para mi regreso a la rutina, para poder contarle mis aventuras o para pedirle explicaciones... Era todo muy confuso y un poco de desconfianza hacia que dudara de él. Quizás ninguno de los dos estábamos preparados para separarnos tan pronto, pero si estábamos preparado para este tipo de relación deberíamos estarlo para todo.
El pilar esencial de los amores a distancia es estar preparado para saber superar con grandeza, esfuerzo, espíritu y fe, todo lo que el destino nos proponga.
El pilar esencial de los amores a distancia es estar preparado para saber superar con grandeza, esfuerzo, espíritu y fe, todo lo que el destino nos proponga.
